“No Estoy para Nadie”

SINOPSIS
Segunda parte de la trilogía iniciada con Pepinos Podridos (en el frigo), en la que J.B. aborda, desde distintos personajes (que en realidad son distintos J.B.’s), dos temas -la soledad y la locura-, que para él son uno solo.
En esta ocasión Jose Javi, un agente de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y boxeador aficionado, apartado del servicio tras serle detectada una mancha de café con leche en la mente, rememora ante sus fantasmas su idilio con una hormiga que correteaba por el wáter (mientras cagaba); el día en que huyó de un control (en Vigo); la trágica muerte de Amy Winehouse, Michael Jackson y una señora alemana degollada por su propio hijo (sueco); la noche en que se cruzó por la calle con un tío que iba sonriendo (en Gijón)… En fin, cosas que nos pasan a todos.
Los fantasmas escuchan perplejos porque no recuerdan haber conocido a este tipo en vida. Y es que probablemente son fantasmas de otra persona.
Jose Javi se da cuenta, pero prefiere ignorar el hecho y seguir hablando.
Porque sólo tiene un cepillo de dientes y su piso está tan vacío…

EL RESPONSABLE
Javier Barandiaran es un hombre errático, inconstante y contradictorio. Si acudiera a un/a profesional probablemente saldría con un diagnóstico. Pero no acude: prefiere ahorrarse el dinero y autopsicoanalizarse a través de su alter ego, J. B. Pedradas.
Es él quien se permite escarbar adentro suyo y compartir lo que encuentra (monstruos, obsesiones, miedos, miserias, fragilidades, gags) con el público, en espectáculos íntimos como la ropa, en los que se puede pasar de la risa al llanto y viceversa en cuestión de segundos, como los niños.
Tales son Pepinos Podridos (en el frigo) y No estoy para nadie, partes 1a y 2a respectivamente de una trilogía en la que falta la 3a. (Pero como decíamos al principio, Javier Barandiaran es un hombre errático, inconstante y contradictorio. Sobre todo inconstante).